viernes, febrero 16, 2018

Diseñan un monitor infrarrojo para detectar rápidamente traumatismos intracraneales



Es un dispositivo portátil que detecta, con velocidad y precisión, la gravedad de las lesiones vinculadas a golpes o aneurismas en la cabeza. En apenas un minuto puede monitorear varias regiones del cráneo para identificar acumulaciones de sangre debajo del tejido óseo. De este modo permite realizar una primera evaluación y minimizar la necesidad de recurrir a estudios de alta complejidad.
En ciertos casos, el diagnóstico de pacientes que sufrieron traumatismos de cráneo o algún otro trastorno intracraneal requiere estudios de alta complejidad, como resonancias magnéticas o tomografías computadas.
Si bien estos procedimientos permiten identificar cualquier lesión interna derivada de los golpes en la cabeza, son costosos, demandan tiempo y exigen trasladar al herido hasta un centro médico especializado.
Ante ese cuadro, dos egresados de la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño (Faudi) de la UNC diseñaron un monitor portátil intracraneal para emergencias, que llamaron "Hemonir".
Se trata de un dispositivo capaz de detectar, con rapidez y precisión, trastornos hemodinámicos intracraneales, esto es, anomalías o accidentes en el flujo sanguíneo del cerebro, entre los que se encuentran los accidentes cerebro vasculares (ACV) y los trastornos encéfalo-craneales.
Su funcionamiento está basado en la utilización de la espectroscopía de infrarrojo cercano (NIRS, por sus siglas en inglés). Es un método no invasivo, que aprovecha la reflexión de la luz infrarroja por parte de un componente de la sangre (el cromóforo de la hemogloblina), para evaluar la gravedad de la lesión.
De esta manera, al medir la cantidad de la luz infrarroja absorbida por la sangre, es posible conocer el estado de los vasos sanguíneos o la acumulación de sangre debajo del tejido óseo del cráneo. Y esta primera evaluación es fundamental para decidir los pasos a seguir en el tratamiento de la persona afectada.
La forma del monitor se asemeja a una vincha, para asegurar la comodidad y simplicidad de uso, así como su transportabilidad. Le toma apenas un minuto realizar un escaneo en ocho puntos de la cabeza del paciente. Esa información, luego puede ser descargada a una computadora o teléfono a través de una conexión USB o por Bluetooth.
Hemonir pesa apenas 235 gramos y el 80% de los elementos que lo componen puede ser desarrollado en el país. Su costo de fabricación es de aproximadamente 160 dólares.
Si bien el dispositivo todavía necesita ser sometido a una serie de pruebas y lograr aprobaciones internacionales, Marcos Guevara –creador del dispositivo junto a Nicolás Pech– subraya el impacto que podría tener en la salud: "Hemonir aporta al sistema hospitalario de diagnóstico por imagen un procedimiento previo, rápido, preciso y accesible, que descomprime tiempos y dificultades de los equipos de alta complejidad. De esa manera, amplía la capacidad de respuesta y disminuye posibles riesgos”, explica.
Colaboración interdisciplinaria
Sobre el origen del dispositivo, Guevara recuerda: "En 2015 nos sumamos al proyecto que desarrollaban Gastón Laphitz y Ezequiel Pavón para su tesis de grado en Ingeniería Biomédica. Ellos estudiaron bien el espectro infrarrojo NIRS y cómo censar la absorción de luz infrarroja a través de la hemoglobina. Desarrollaron la placa y calibraron el dispositivo emisor-receptor NIRS para detectar colecciones de sangre a través del cráneo”.
Según comenta el joven, hasta ese momento existía un dispositivo similar utilizado en Estados Unidos por las fuerzas militares, llamado "Infrascanner 2000", que censaba manualmente y punto a punto las regiones craneales.
Uno de los valores que los creadores de Hemonir destacan fue el proceso de trabajo interdisciplinario por el cual se llegó al diseño del producto.
“El constante crecimiento, acceso y flujo de la información y tecnología permite a los técnicos proyectistas disponer fácilmente de herramientas, aprender conceptos y técnicas de cualquier área disciplinaria. El desafío para lograr progreso, desarrollo y competitividad en la actualidad ya no está relacionado solamente a la especialización disciplinaria, sino a la capacidad y eficiencia en el proceso de desarrollo interdisciplinario”, precisa Pech.
Este proceso colaborativo también fue efectivo gracias a los lineamientos que Guevara y Pech recibieron de parte del departamento de Biomodelos del Hospital de Niños de Córdoba, fundado y coordinado por Daniel Capeletti -también director de la tesis de Guevara y Pech- y Victor Defagó.
Sobre las posibilidades de producir el monitor localmente Guevara sintetiza: “Excepto los emisores y receptores NIRS –que son componentes estándares importados, debido a la miniaturización que requiere el producto ensamblado– los demás dispositivos como la placa base o la batería pueden ser fabricados localmente”.
Pech completa: “Esperamos generar contactos con empresas locales abocadas a la fabricación de productos médicos y elaborar en conjunto un plan para materializar el Hemonir”.
Tesis | Hemonir. Monitor Intracraneal Infrarrojo.
Autores | Marcos Guevara Domínguez; Nicolás Pech.
Director | DI. Daniel Cappelletti.
Año | 2017.
Andrés Fernández
Pablo Carrizo

Prosecretaría de Comunicación Institucional

Crean una bombilla de luz UV que destruye el virus de la gripe en el aire


Ya sabemos que la radiación ultravioleta es un práctico agente antibacteriano y antivírico. Hablando de la gripe, consigue romper las moléculas que forman su ADN. El problema es que si excedemos la dosis puede provocar cáncer de piel o cataratas en los seres humanos. Ahora, un equipo de investigadores del Centro Médico de la Universidad de Columbia (EE. UU.), ha conseguido ajustar la dosis para que la radiación ultravioleta acabe con el virus de la gripe sin ningún efecto secundario negativo para el ser humano.
Así, gracias a dosis bajas continuas de radiación ultravioleta lejana (far-UVC) pueden aniquilar el virus de la gripe transportado por el aire sin dañar los tejidos humanos. Los hallazgos sugieren que el uso de radiación ultravioleta lejana en los hospitales, consultorios médicos, escuelas, aeropuertos, aviones y otros espacios públicos similares, podría proporcionar un control poderoso de las epidemias del virus de la influenza estacional, así como de las pandemias del virus de la gripe.
Los científicos han sabido durante décadas que esta luz ultravioleta de amplio espectro, que tiene una longitud de onda de entre 200 y 400 nanómetros es altamente efectiva para matar bacterias y virus al destruir los enlaces moleculares que mantienen unido su ADN. Esta luz UV convencional se usa de forma rutinaria para descontaminar el equipo quirúrgico, por ejemplo.
"Desafortunadamente, la luz ultravioleta germicida convencional también es un riesgo para la salud humana", recuerda David J. Brenner, líder del trabajo.
Hace varios años, Brenner y sus colegas formularon la hipótesis de que un espectro estrecho de luz ultravioleta llamado UVC lejano podría matar microbios sin dañar el tejido sano. "La luz ultravioleta lejana tiene un alcance muy limitado y no puede atravesar la capa exterior de células muertas de la piel humana o la capa de lágrimas del ojo, por lo que no es un riesgo para la salud, pero los virus y las bacterias son mucho más pequeños que las células humanas y la luz UVC lejana puede alcanzar su ADN y matarlos", comenta Brenner.
El virus de la influenza se transmite de persona a persona principalmente a través de finas gotas líquidas, o aerosoles, que se transmiten en el aire cuando alguien con el virus de la gripe estornuda o tose. El nuevo estudio fue diseñado para probar si la luz ultravioleta lejana podría matar de forma eficiente al virus de la influenza en el aire, en un entorno similar a un espacio público.
En el estudio, el virus H1N1, una cepa común del virus de la gripe, fue rociado en una cámara de prueba y se expuso a dosis muy bajas de 222 nm de luz ultravioleta lejana. Un grupo control del virus no se expuso a la luz UVC. El experimento demostró que la luz UVC lejana acabó eficazmente con el virus de la gripe, con aproximadamente la misma eficacia que la luz UV convencional.
"Si nuestros resultados se confirman en otros entornos, se deduce que el uso de luz indirecta de bajo nivel UVC en lugares públicos sería un método seguro y eficiente para limitar la transmisión y propagación de enfermedades microbianas transmitidas por el aire, como la influenza y la tuberculosis", comenta Brenner en la revista Science Reports.
El lado negativo de esta innovadora bombilla de luz UV es que tendría un coste de unos 1.000 dólares por lámpara, un precio que seguramente se reduciría si las lámparas se fabricaran en masa.
Referencia: David Welch et al, Far-UVC light: A new tool to control the spread of airborne-mediated microbial diseases, Scientific Reports (2018). DOI: 10.1038/s41598-018-21058-w


martes, febrero 13, 2018

COPLAC Comunidad de Practica de Latinoamérica y el Caribe


¿En qué consiste?
Se trata de un espacio pensado para compartir iniciativas de calidad y seguridad en instituciones de salud de América Latina. Si bien surgió promovida por la red CLICSS y apoyada por la Sociedad Internacional de Calidad  ISQua, se nutre de la participación de múltiples profesionales de diversas instituciones de Latinoamérica, a quienes  agradecemos su presencia y animamos a continuar participando. Es un espacio abierto para todos aquellos colegas interesados en formar parte de esta comunidad inquieta por brindar una mejor atención a partir del aprendizaje interactivo.
Nuestro Objetivo
  Contribuir al desarrollo de una red regional de interesados por la calidad y seguridad del paciente en Latinoamérica para lograr mayor impacto de esta disciplina en nuestros sistemas de salud.
El Primer encuentro
  En el primer encuentro, tuvimos el agrado de contar con la participación de más de 50 profesionales.  En el mismo comentábamos la importancia de reducir la brecha entre el conocimiento y la práctica diaria. El proyecto “Adiós Bacteriemas” es un claro ejemplo de mejora en seguridad del paciente  siguiendo  la evidencia ya conocida , mediante la aplicación de prácticas sencillas y de bajo costo, en el marco colaborativo de múltiples centros de diversos países.
Próximos encuentros
  Queriendo mantener el éxito de la convocatoria de nuestro primer encuentro virtual, hemos armado con anticipación el calendario de encuentros para todo el año. Excepcionalmente, el próximo tendrá lugar el Miércoles 14 de Febrero a las 13 horas (hora Buenos Aires), pero el resto serán los días Martes a esa misma hora. A fin de que se reserven el tiempo anticipadamente, les comunicamos todas las fechas:
        14 de Febrero (Miércoles), 13hs Bs.As. (11hs Colombia). Tema: Los Factores de Éxito necesarios para la Implementación de Iniciativas de Seguridad del paciente. Presentador: Dr. Rodrigo Poblete Umanzor, Director de Calidad y Seguridad Asistencial de la Red UC Christus de Chile. Para participar, haga Clic Aquí (Tenga presente que es necesario bajar la aplicación por primera y única vez para instalarla y probar sonido. La aplicación está disponible para dispositivos móviles y para computadoras.)
13 de Marzo (Martes), 13hs Bs.As. (11hs Colombia)
17 de Abril (Martes), 13hs Bs.As. (11hs Colombia)
22 de Mayo (Martes), 13hs Bs.As. (11hs Colombia)
19 de Junio (Martes), 13hs Bs.As. (11hs Colombia)
10 de Julio (Martes), 13hs Bs.As. (11hs Colombia)
21 de Agosto (Martes), 13hs Bs.As. (11hs Colombia)
18 de Septiembre (Martes), 13hs Bs.As. (11hs Colombia)
16 de Octubre (Martes), 13h Bs.As. (11hs Colombia)
13 de Noviembre (Martes), 13hs Bs.As. (11hs Colombia)
11 de Diciembre (Martes), 13hs Bs.As. (11hs Colombia)
¡Los esperamos!


lunes, febrero 12, 2018

Apple quiere tu historial médico registrado en tu iPhone.


Imagina esto: estás de vacaciones, te resbalas y te caes en la piscina. Te diriges al hospital, donde los médicos te preguntan si estás tomando algún medicamento o si has tenido algún procedimiento médico reciente. En lugar de tratar de recordar los nombres de todas las píldoras o tu historial médico, puedes ver tu registro clínico en el teléfono.
Apple, el gigante tecnológico que ha estado observando con avidez el sector de la salud durante años, ha anunciado que pronto permitirá a personas que pertenezcan a ciertos sistemas hospitalarios unir sus registros médicos a sus iPhones, obteniendo fácil acceso a siete categorías de información, incluyendo inmunizaciones, resultados de laboratorio y alergias.
La capacidad de los registros médicos se implementará a través de una versión beta disponible para el público en general en los próximos meses. Es una actualización de una función de registros médicos menos sofisticada que en la aplicación de Apple Health.
Anteriormente, las personas podían descargar registros médicos específicos y agregarlos a la aplicación, pero ahora la nueva versión añadirá información y la actualizará a medida que evolucione el historial clínico de una persona.
El anuncio se produce aproximadamente una década después de que Google lanzara un proyecto similar, aunque luego lo retiró ya que no le encontraba ninguna utilidad.
"No hemos encontrado una forma de traducir ese uso limitado en una adopción generalizada en las rutinas diarias de salud de millones de personas", escribió un portavoz de Google a través de su blog en 2012.
Microsoft, por su parte, tiene un producto similar: el HealthVault.
"Todos tenemos un teléfono en el bolsillo y lo cierto es que parece una buena idea que podamos disponer de la información de salud al alcance de nuestra mano", explica Darren Dworkin, director de información de Cedars-Sinai en Los Ángeles (California).
En teoría, Apple podría facilitar los procesos en relación al acceso de la información médica al presentar el registro médico en uno formato más sencillo de entender que los pocos portales web que existen actualmente. Dworkin subraya que el iPhone es una plataforma confiable, lo que podría aliviar las preocupaciones sobre la privacidad del paciente.
Durante años, los pacientes han podido iniciar sesión para acceder a sus registros de salud. Algunos sistemas de salud ofrecen aplicaciones donde las personas pueden acceder a los resultados de laboratorio, enviar mensajes a sus médicos o concertar citas. La nueva oferta de Apple tendrá la ventaja de poder integrar información de múltiples proveedores, reflejando mejor cómo las personas buscan y reciben atención en el mundo real, donde el médico de cabecera y el especialista de una persona pueden no estar en el mismo hospital.
"Todos estamos muy enfocados en tratar de mejorar la experiencia del paciente, tratando de asegurarnos de que el paciente se sienta capacitado y capaz de administrar y poseer su propia información de salud. Debería ser como consultar el correo electrónico o hacer una compra a través de inter", explica Stephanie Reel, directora de información del Johns Hopkins Medicine, uno de los sistemas hospitalarios.
Los otros sistemas hospitalarios participantes son: Cedars-Sinai, Penn Medicine, Geisinger Health System, UC San Diego Health, UNC Health Care, Rush University Medical Center, Dignity Health, Ochsner Health System, Meditar Health, OhioHealth y Cerner Healthe Clinic.
Apple ha trabajado con tres proveedores de registros médicos electrónicos para la primera ola de sus aplicaciones: Epic, Cerner y AthenaHealth. Más hospitales y otros proveedores de salud electrónicos podrán unirse en los próximos meses.
La oportunidad es grande, pero los problemas de compatibilidad y los desafíos tecnológicos son reales, según cuenta Dan Mendelson, presidente de Avalere Health, una empresa de consultoría.
"Lo que están describiendo es emocionante y todo el mundo lo quiere. Pero para aquellos de nosotros que hemos estado haciendo esto por un tiempo, hemos visto a muchas empresas capacitadas enfrentándose a la dura resistencia de la incompatibilidad de los registros médicos", comenta Mendelson. "La falta de estandarización en e l mercado hace que sea muy difícil entrar y sacar productos de consumo que sean viables", apostilla en ese sentido.
Leído en InfoBae

viernes, febrero 09, 2018

La cirugía del cerebro del futuro será en 3D


La llegada de un aparato llamado videomicroscopio promete cambiar cómo se hacen las operaciones complejas: permite ver en resolución 4K y en tres dimensiones el área minúscula que se está operando
Un paño quirúrgico azul a la vez, la paciente va desapareciendo, hasta que lo único que queda es un triángulo de su cuero cabelludo afeitado.
"Diez segundos de silencio en la sala, por favor", dice el Dr. David J. Langer, jefe del servicio de neurocirugía en el hospital Lenox Hill de Manhattan, que es parte del grupo Northwell Health. El silencio cayó sobre la sala, hasta que dijo: "OK, voy a tomar las tijeras".
Su paciente, Anita Roy, de 66 años, sufre de una falta de flujo de sangre hacia el lado izquierdo del cerebro, y Langer está a punto de realizar la cirugía de bypass sobre delgadas y delicadas arterias para restaurar la circulación y prevenir un accidente cerebrovascular.
La sala de operaciones está oscura, y todo el mundo tiene puestos anteojos 3D. Lenox Hill es el primer hospital en Estados Unidos que compró un dispositivo conocido comovideomicroscopio, el cual hace que la neurocirugía se vuelva una vertiginosa expedición de inmersión al cerebro humano.
Ampliado en un monitor de 55 pulgadas, el cabello afeitado en el cuero cabelludo de Roy se ve como barras de acero para hormigón. Las tijeras y el bisturí se ven tan grandes como palos de hockey y saltan fuera de la pantalla tan vívidamente que hacen que los observadores sientan el impulso de agachar la cabeza.
"Esto es como aterrizar en la Luna", dice un neurocirujano que está de visita para ver y aprender.

El videomicroscopio transmite la información a un televisor de 55 pulgadas, lo que facilita que varios médicos observen lo que sucede en simultáneo Crédito: Batrice De Ga/The New York Times
El equipo produce imágenes digitales magnificadas de sitios quirúrgicos, de alta resolución y tridimensionales, y les permite a todos en la sala ver exactamente lo que el cirujano está viendo. El videomicroscopio tiene la capacidad única de capturar "el brillo y la belleza de la anatomía neuroquirúrgica", dice Langer.
Él y otros cirujanos que lo han probado predicen que cambiará la forma en que se realicen y se enseñen muchas cirugías de cerebro y columna vertebral. "La primera vez que lo usé, les dije a mis alumnos que esto les da una idea de por qué me dediqué a la neurocirugía en el primer lugar", señala Langer.
Pero hay mucho más que el factor de asombro de Imax. La visión compartida hace de la cirugía en 3D una herramienta de enseñanza ideal. Además, Langer y otros médicos dicen que el dispositivo es más pequeño y mucho menos engorroso que los microscopios quirúrgicos estándar, y proporciona mejor luz.
Se puede mover y manipular fácilmente para mostrar partes de la anatomía que de otra forma los cirujanos tendrían que retorcer y estirar el cuello para ver. Dos cirujanos en lados opuestos de la mesa pueden colaborar fácilmente.
Los microscopios quirúrgicos estándar son enormes y requieren un proceso complicado de cobertura con paños quirúrgicos para garantizar la esterilidad. No es así con el nuevo videomicroscopio, que se cubre con tan solo una manga que Langer dice que se coloca como un condón.
La neurocirugía puede llevar muchas horas, durante las cuales los cirujanos operan con grandes lupas o microscopios a menudo mirando hacia abajo, con el cuello doblado. Las horas pasan y la incomodidad se convierte en dolor y, con el paso de los años, las lesiones crónicas en el cuello y la espalda pueden terminar con las carreras de algunos cirujanos. El nuevo dispositivo les permite operar mientras miran directamente a la pantalla 3D, utilizando la imagen para guiar sus manos.
"No creo que haya ninguna duda acerca de lo valioso que va a ser", dice Langer, pero añade: "En los ojos de alguien que es más conservador y que no está tan dispuesto a probar cosas nuevas, puede que no supere su inseguridad y no esté dispuesto a usarlo".
Traducción de Ángela Atadía de Borghetti
Leído en La Nación

La salud y sus costos: el debate por las cuotas y los servicios de las prepagas

Los amparos y las nuevas tecnologías y medicamentos, entre otros factores, llevan a costos crecientes en una actividad en la que se advierte que, con las subas recurrentes de precios que afectan a los afiliados, no habrá solución; las medidas en danza
Crédito: Vicente Martí
Las cuotas de la medicina prepaga llegan este mes con una suba de 4%. Si ese incremento se suma a los que se acumularon desde 2012 -es decir, desde que se puso en vigencia el mecanismo de autorizaciones dadas por el Gobierno dispuesto por ley-, resulta que los planes se encarecieron un 382%.
Aun con el esfuerzo que eso significa para los bolsillos de los afiliados, los directivos del sector insisten -en encuentros que mantienen desde el mes pasado con funcionarios del Gobierno- con advertencias que son ya de largo plazo, respecto del impacto en el gasto que provocan factores como las nuevas tecnologías y medicamentos de alto costo, los amparos que ordenan dar coberturas muchas veces sin previsión, y la incorporación de obligaciones por la vía de leyes que no consideraron el financiamiento.
Existe, en rigor, una tendencia global a una inflación mayor en los servicios de salud que en la economía en general. "Hay varias transiciones que determinan la inflación en la salud; la primera es el propio éxito del sistema en hacer que la gente viva más y deje de enfermarse por causas fácilmente evitables -afirma Federico Tobar, sanitarista argentino, asesor regional del Fondo de Población de Naciones Unidas-. La segunda transición es poblacional, porque por factores demográficos y migratorios se incrementan las demandas de salud; la tercera es la tecnológica y se da porque cada vez hay más respuestas a síntomas y enfermedades con innovaciones que son caras, y la cuarta transición es cultural: se vincula a una reducción del umbral del dolor tolerable y a la mercantilización de los cuidados y a entenderlos como un bien de consumo".
En la Argentina, a esos aspectos se suman la elevada inflación general y el impacto de las devaluaciones (por insumos con costos dolarizados).

Según la crítica de no pocos referentes del sector, algo que agrava la situación local es que el tema no fue considerado en los últimos años como estratégico para la política. Los efectos de una medicina que se encarece no solo impactan en el sector privado, sino también en las obras sociales y en el sistema público. De hecho, se advierte que la respuesta a cómo se lograrán y se administrarán los recursos en un entorno de costos siempre crecientes debe darse desde una estrategia integrada, que abarque a toda la población y que tenga al Estado asumiéndose a sí mismo como garante principal de la atención.
El registro de amparos que abrió la Superintendencia de Servicios de Salud, revela que solo las obras sociales tuvieron 3200 reclamos en 2017 (no hay datos de las prepagas). Y la mayoría, según las autoridades, fue por prestaciones de alto costo no cubiertas (en las que pacientes y familiares ponen esperanzas). Un reciente caso en Córdoba es mirado con interés por las empresas: un fallo dispuso que se cubra una medicación muy costosa ($19 millones), pero ordenó al Estado pagar el 90% y a la prepaga, el 10%.
El debate de fondo sobre cómo hacer frente de manera inclusiva y equitativa a los costos de la salud, parece siempre postergado. Hay algunas cuestiones ahora volcadas sobre la mesa, como la revisión del Plan Médico Obligatorio (PMO), la habilitación de planes de cobertura parcial y la implementación de coseguros (pagos de bolsillo por consulta).
A eso se suma la creación de una agencia evaluadora de tecnologías, que se exprese respecto de si corresponden o no ciertas coberturas (como voz no vinculante). El Gobierno ya propuso crear esta agencia, pero incluyó el punto en la reforma laboral, y ahora está a las espera de una nueva definición política.Y hay quienes recomiendan políticas como la de un seguro para cubrir de manera universal las enfermedades de alto costo, mirando experiencias como la de Uruguay.
Según fuentes de la superintendencia del área, hay un grupo de trabajo integrado por ese organismo, el Ministerio de Salud y las prepagas, que hoy revisa aspectos de la ley 26.682, aprobada en 2011 bajo el rechazo de las entidades. De los encuentros podrían surgir medidas que apunten a las reglamentaciones de esa normativa, o bien algún cambio más de fondo, con impacto sobre un sector que tiene unos 6 millones de afiliados (se estima que 1,5 millones están por contratos directos y el resto, por triangulación de los aportes a las obras sociales).

Cuestión de precios

En cuanto a las cuotas de los planes de salud, las normas regulatorias establecieron un mecanismo por el cual las entidades deben pedir autorización y justificar la necesidad de aumentos, a autorizar por el Gobierno. "Se está hablando ahora de simplificar el proceso administrativo y burocrático, porque el decreto reglamentario de la ley lo complejizó", señala Hugo Magonza, presidente de la Asociación Civil de Actividades Médicas Integradas (Acami), que nuclea a entidades sin fines de lucro.
En el Gobierno hay quienes barajan la idea de dar libertad para fijar precios, algo que no tendría mucha aceptación entre los actores del sistema y que, además, requeriría una reforma legal difícil de conseguir.
Por lo pronto, y en lo que se refiere a la suba de este mes, la resolución que la habilitó se refiere al alza de los costos generales. En el sector admiten que el pedido de autorización respondió a que, por la alta inflación de 2017, se activó la cláusula gatillo del convenio salarial firmado con el sindicato de la sanidad. Así, a partir de enero, el salario básico de una enfermera de piso, por ejemplo, pasa de $18.311 a $19.031 (el sector está entre los de remuneraciones bajas).
La situación de los costos despertó conflictos internos en la actividad, referidos a cómo se distribuye el dinero conseguido con las subas de cuotas: los prestadores (clínicas y centros de atención) que no son propiedad de las prepagas, se quejan porque las subas de aranceles que reciben de los financiadores (prepagas) son hoy inferiores a lo que dicen necesitar y al nivel de alza de cuotas de los planes de salud. Según Jorge Cherro, presidente de la Asociación de Clínicas, Sanatorios y Hospitales Privados (Adecra), mientras que entre marzo de 2017 y el mes pasado los costos crecieron 26,4%, los ingresos subieron 17,8%. En Mendoza hubo en los últimos días una campaña de comunicación a los pacientes respecto de esta situación.
Las clínicas están desde hace más de una década y media al amparo de la emergencia sanitaria, prorrogada hasta 2019, que les permite no pagar impuestos sin generar reclamos de la AFIP. El problema, claro, vendrá una vez que termine esa protección y se calcule toda la deuda acumulada.
"Se ha compartido con los prestadores más de lo que se podía ofrecer; estamos todos navegando con poca agua", señala Claudio Belocopitt, presidente de Swiss Medical, una de las firmas líderes del sector con doble rol: es financiadora y prestadora.
Lo más realista es esperar que se sigan pidiendo y autorizando alzas de cuotas que hagan que, este año, vuelvan a superar la inflación general, como en 2017. "Esto no se arregla con cuotas, porque hay un límite de mercado", admite Magonza.

El PMO y los amparos

Bajo la gestión de Luis Scervino al frente de la Superintendencia de Servicios de Salud (el antecesor de Sandro Taricco, actual funcionario), se llamó a una licitación, por la cual hoy dos empresas trabajan en una revisión de la canasta prestacional obligatoria de las obras sociales y las prepagas. "Tenemos un PMO desactualizado y la consigna para el nuevo es que sea financiable y que los jueces vean bien qué se cubre", apuntan desde el área de Salud del Gobierno. La propuesta estaría lista, agregan, hacia mediados de este año.
La preocupación por la judicialidad referida a la cobertura surge tanto entre funcionarios como entre actores del sistema. Para Jorge Piva, presidente de Medifé, la situación refleja el desentendimiento de larga data del Estado respecto de su rol de garantizar el cuidado de salud y de ocuparse, con alguna política concreta, de casos que pueden considerarse epidemias sociales.
Piva destaca la novedad que trajo días atrás un fallo en Córdoba, en la causa "Hermoza Vega, David y otro c/ Parque Salud" en la cual, por un costo de $19,8 millones, el juez federal Miguel Vaca Narvaja resolvió hacer cargo del pago del medicamento a la prepaga, pero solo en un 10%, mientras que el 90% del monto debe ser afrontado por el Estado nacional. "Es interesante que tanto en el fallo de primera como en el de segunda instancia se indique que el garante del sistema es el Estado", afirma el directivo, que señala como otro factor de preocupación a la suba de las tasas de uso de los servicios.
En el sector hay expectativas por los efectos que podría tener la proyectada Agencia Nacional de Evaluación de Tecnologías, que tendría por función (según la iniciativa oficial) analizar medicamentos y prácticas médicas para definir su incorporación o su exclusión del PMO, y determinar cuál sería el impacto económico y social (entre los temas sensibles del debate están la definición sobre lo que es costo efectivo, y la repercusión en lo colectivo de las decisiones sobre casos individuales). Frente a casos conflictivos "la agencia sería no vinculante; actuaría como un auxiliar de la Justicia", dice Piva.
Para Rubén Torres, exsuperintendente y actual rector de la Universidad Isalud, hay al menos tres condiciones para que una agencia de ese tipo sea útil: debe ser transparente, estar integrada por "5 Favaloros", que sean personas totalmente desprovistas de todo conflicto de interés, y que gane credibilidad con el tiempo.
Más allá de la discusión judicial sobre las coberturas, hay quienes recomiendan que se permita una oferta más amplia de contratos con los asociados. "Para moderar estructuralmente el gasto hay que ir a planes parciales", dice Jorge Colina, economista de Idesa especializado en temas de economía y salud. Hoy se exige la venta del PMO completo, "pero no todo el mundo lo necesita". La ley 26.682 autoriza contratos no integrales, pero de manera muy limitada.
Torres se muestra a favor de esa opción. Pero advierte que los planes parciales implicarían que, por las enfermedades no cubiertas en el contrato adquirido, habrá que ir al sistema público. Aquí se llega a un punto por el cual, se dice, debería comenzar una reformulación del sistema de salud: el de considerar una solución integral, en la que el Estado tome su rol y defina qué cobertura habrá para toda la población, más allá de la situación social y laboral de cada quien.
"Querer arreglar como algo aislado el tema de la medicina prepaga no sirve. El Estado tiene el rol de definir el plan nacional de salud y el modelo de atención; es el primer responsable, pero durante muchos años miró para otro lado", evalúa Magonza.

Las regulaciones

En la discusión por la ley de prepagas, uno de los puntos más controvertidos fue el del artículo 10, que obliga a no rechazar afiliados con enfermedades preexistentes, algo cuestionado por la imprevisibilidad que provoca en el gasto de un sistema alimentado solo con las cuotas de quienes se asocian. La normativa dispuso que el Gobierno debe aprobar, con cada pedido de afiliación, qué cuota pueden cobrar las prepagas.
Según Magonza, sobre ese punto hoy se analiza la posibilidad de establecer una tabla de valores según condiciones y edad del paciente, que haga que no sea necesario el pedido de autorización para cobrarle un extra a quien se afilia al momento de necesitar un tratamiento. Según el directivo, lo que ocurrió en los últimos años fue que, al tramitarse pedidos y al no haber respuesta de las autoridades, se ordenó afiliar con cuota plana hasta nuevo aviso. "El nuevo aviso nunca llega y los costos los pagan los demás afiliados", sostiene.
Otro factor regulatorio, agrega Belocopitt, es que debería determinarse cómo se pagan las nuevas prácticas, sobre todo luego de que se sumaron obligaciones con leyes que no previeron financiamiento. "Hay drogas que tienen valores exorbitantes, y así el sistema no es sostenible", señala.
Una medida aplicada en otros países para financiar tratamientos costosos es la constitución de fondos especiales que, a manera de seguros, se usan para enfermedades predeterminadas. Ocurre algo así en el sistema nacional de obras sociales, con un fondo al que se deriva una parte del aporte y la contribución del empleado y su empleador. En el segmento de las prepagas eso nunca se implementó. Pero pagar las nuevas tecnologías y medicamentos por la vía de cuotas, "se vuelve algo inalcanzable", sentencia Piva, que ve con buenos ojos el Fondo Nacional de Recursos que tiene Uruguay.
"Un seguro nacional de enfermedades catastróficas, que contemple la protección frente a las enfermedades más caras, debería definir cómo tratarlas, con protocolos únicos para todos", evalúa Tobar. Y agrega que debería ser función de este seguro contratar a los prestadores y comprar en forma centralizada los medicamentos y las tecnologías de alto costo.
Leído en La Nación

miércoles, febrero 07, 2018

Películas adhesivas antimicrobianas para reducir infecciones en hospitales


En el marco del proyecto europeo FLEXPOL, investigadores del Grupo Nanobiopol de la Universidad de Alicante (UA) (España) están diseñando formulaciones con propiedades antimicrobianas a partir de aceites esenciales.
Cada año en Europa, más de 500.000 personas contraen infecciones hospitalarias en lugares de paso no esterilizados como baños, pasillos o habitaciones. El Grupo de investigación de Análisis de Polímeros y Nanomateriales de la UA (Nanobiopol) participa, junto a personal investigador y de la industria de países como Italia, España, Portugal, Reino Unido y Alemania, en el proyecto Flexpol para la fabricación de una película adhesiva antimicrobiana que reduzca el riesgo de contaminación en ambientes hospitalarios.
Para conseguir este efecto, confluyen dos factores determinantes: nanoestructuras sobre la superficie del plástico, y cápsulas que contienen una mezcla de aceites con propiedades antimicrobianas. La combinación del material y la estructura de la superficie es capaz de eliminar varios tipos de gérmenes e inhibir el crecimiento bacteriano con una eficacia del 99%. En concreto, las estructuras empleadas producen daños mecánicos en la membrana de la célula, eliminando así los agentes patógenos.
Esta estrategia no solamente garantizará la protección de la salud de los pacientes y el personal médico, sino que producirá un importante beneficio económico gracias a que habrá que gastar menos en detergentes y desinfectantes. Una solución prometedora que requiere diferentes pasos, aportaciones y colaboraciones por parte de los diez socios que integran el proyecto.
En este sentido, los investigadores del Grupo Nanobiopol de la Universidad de Alicante, Alfonso Jiménez, Mª del Carmen Garrigós y Carlos Pelegrín, están diseñando formulaciones con propiedades antimicrobianas a partir de aceites esenciales extraídos de plantas tales como tomillo u orégano, para su uso como agentes bactericidas.
 “Nuestra aportación principal –explica Jiménez– es desarrollar, a escala de laboratorio, la película de polipropileno con los aceites esenciales antimicrobianos. Estos aceites son extraídos de componentes naturales como tomillo o romero, presentes en la zona Alicante, que acaban integrándose en el material base de la película”.
El material podrá aplicarse tanto en paredes y suelos como mesas, camas o pomos de puerta.
Las películas de plástico antimicrobianas se aplicarán en el entorno hospitalario para reducir el riesgo de contaminación. En este sentido, el punto culminante de Flexpol consiste en aplicar el material en grandes superficies como paredes y suelos, y en piezas más reducidas como mesas, camas o pomos de puerta, que suponen un foco creciente de bacterias.
Es por ello, que se llevarán a cabo ensayos en entornos médicos reales, en concreto el Hospital Universitario Donostia, socio del proyecto, para evaluar la eficacia, durabilidad y resistencia de las películas contra la contaminación, valorando también la compatibilidad del film con los protocolos de limpieza y desinfección utilizados en este entorno.


El material plástico se está desarrollando en el marco del proyecto europep Flexpol. (Foto: Universidad de Alicante)
El consorcio de socios del proyecto Flexpol está formado por el Instituto alemán Fraunhofer de Tecnologías de Producción IPT, que coordina el proyecto; la empresa española Naturality, la italiana Propagroup S.p.A.; Granta Design Ltd. de Reino Unido; los centros de investigación IK4-TEKNIKER y el Instituto Catalán de Nanociencias y Nanotecnologías (ICN2); las universidades de Alicante y de Minho (Portugal); y el Hospital Universitario Donostia.
El proyecto Flexpol, que comenzó en enero de 2017, tendrá una duración de tres años y dispone de una financiación de 5,17 millones de euros por parte de la Unión Europea. (Fuente: Universidad de Alicante)
Leído en NCy